Procedimiento altomedieval: características, fases y medios probatorios

Procedimiento altomedieval: características y esquema general

Características

El procedimiento altomedieval presenta rasgos particulares:

  • En esta época todavía no hay diferencias claras entre proceso civil y penal, ni entre el ordinario y el especial.
  • El procedimiento se inicia, generalmente, a instancia de parte, por lo que es esencialmente acusatorio: se comienza con una demanda, un apelido o una llamada a voces. A partir del siglo XI surge con mayor fuerza la posibilidad del proceso inquisitivo.
  • En muchos casos la carga de la prueba recaía sobre el acusado, quien debía demostrar su inocencia y aportar las pruebas pertinentes.
  • El juicio es oral durante la primera parte del proceso; en la segunda fase es frecuente que las alegaciones se plasmen por escrito, habitualmente por instancia del sayón del rey.
  • La sentencia suele producirse por el allanamiento de una de las partes (manifestatio); en numerosos casos se forzaba o presionaba a una de las partes para que se reconociera culpable.
  • La ejecución de la sentencia se realizaba sin medios coactivos, salvo la privación de la paz.

Fases del procedimiento

El procedimiento se desarrolla en varias fases distintas. A continuación se describen las principales:

  1. 1. Acusación

    Se inicia a instancia de parte, por lo que es necesaria una demanda. Existen diversas formas de iniciación:

    • La demanda formal.
    • El apelido o llamada a voces (in fraganti), que inicia el procedimiento en el mismo momento de la comisión del hecho.
    • La prenda de iniciación, que ocurre cuando el acreedor, temiendo por su derecho, retiene algo en prenda mientras dure el juicio.
    • A partir del siglo XI se generaliza la posibilidad de iniciar el proceso de oficio por el poder público.
  2. 2. Comparecencia

    En esta fase el rey suele enviar su propio sello real como garantía de autenticidad. La incomparecencia está penada: con la ira regia si convoca el rey, o con la enemistad en otros casos. Durante la comparecencia se constituyen garantías, como las fianzas.

  3. 3. Prueba

    La carga de la prueba recaía, con frecuencia, sobre el acusado. Las pruebas se clasifican en dos grandes categorías: vulgares y racionales.

    Vulgares
    • Ordalías y batallas judiciales. Medios de prueba que se consideraban resueltos por la voluntad divina: Dios sería quien decidiera quién tenía la razón. Las más conocidas incluyen el agua caliente (caldaria), el hierro candente, el agua fría y la batalla o duelo judicial.
    • Juramentos (subsidiarios de las ordalías):
      • El juramento de manquadra: consiste en jurar la verdad de lo que se demanda sin engaño, malicia ni falsedad. Se juraban cinco puntos:
        1. Que la demanda no había sido interpuesta maliciosamente, sino para defender su derecho.
        2. Decir la verdad.
        3. No sobornar ni al juez ni al escribano.
        4. No abducir pruebas ni testigos falsos.
        5. No tratar de prolongar maliciosamente el litigio.
        Lo normal era jurar en las iglesias, de diferentes formas según la confesión religiosa. Se utilizaba en procesos de determinada cuantía: daños, lesiones, homicidio, etc.
      • El juramento de conjuradores o de salvo: es una contraprueba en la que varias personas juran a favor de otra, sin ser testigos directos de los hechos. Se basan en la fiabilidad, buena fama, honra y honestidad de quien salva al acusado. Existen requisitos sobre quién puede salvar al acusado (por ejemplo, parentesco) y el número de conjuradores oscilaba en los delitos graves entre 10 y 12 personas.
    Racionales
    • Testifical. Es la prueba más utilizada. Había un número determinado de testigos y requisitos para poder testificar. El testigo falso podía ser condenado a pena de infamia, con castigos severos como la mutilación de la lengua o la muerte en casos extremos.
    • Apellido o llamada a voces. Es, al mismo tiempo, una prueba y un medio de iniciar la demanda en la acción procesal, ya que se produce en el mismo momento de la comisión del delito, identificando al infractor. Se utiliza para convocar a testigos que presenciaron el hecho, facilitar el auxilio a la víctima y posibilitar una resolución judicial inmediata. También se emplea para convocar en caso de desastre (incendio, guerra, defensa, etc.).
    • Pesquisa (también llamada averiguación o inquisición). Consiste en indagar qué sucedió y en investigar los antecedentes jurídicos de la cuestión litigiosa. Puede ser realizada por:
      • El rey (pesquisa general sobre determinados hechos, que suscitó fuerte oposición en algunos casos).
      • El juez (investigación llevada a cabo por los fieles, andadores y pesquisidores).
      • Las partes (para aportar la pesquisa como prueba).
      Se utilizó tanto en el proceso civil como en el penal.
    • Prueba documental. Se introduce en la Alta Edad Media y continúa desarrollándose tras la Recepción. La prueba se considera plena cuando los documentos fueron redactados por un escribano público. Se regulan aspectos como la conservación, la copia del documento, la confirmación y la falsificación documental.
    • Otorificación. Es una garantía dada por el otor o auctor en la compraventa de bienes muebles.
  4. 4. Sentencia

    Frecuentemente se llega a la sentencia mediante el allanamiento de una de las partes. Normalmente la resolución es verbal, aunque puede ser escrita en los pleitos ante los tribunales reales o en los juicios de albedrío.

    En la ejecución no se usan medios coactivos salvo la privación de la paz. Los ejecutores varían según la jurisdicción: los porteros cuando la sentencia es dada por la curia del rey, y los pesquisidores y merinos en las sentencias municipales. También existía la posibilidad de constituir fianzas para asegurar el cumplimiento de la sentencia.

  5. 5. Recurso de alzada

    En la jurisdicción ordinaria se ejercía ante los jueces por el Liber Iudiciorum. En la jurisdicción especial, los tribunales del rey (Tribunales de Palacio/Curia Regia) conocían los recursos.

Notas finales

El procedimiento altomedieval combina elementos religiosos, reputacionales y procesales. Los medios probatorios (ordalías, juramentos, testifical, documentos, pesquisas) reflejan la transición entre una justicia basada en la tradición divina y la evolución hacia procedimientos más racionales y documentales en siglos posteriores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *