Fundamentos Históricos y Evolución del Recurso de Casación: Del Reenvío a la Sentencia de Fondo

Crítica al Sistema de Reenvío en el Proceso Civil

El sistema de reenvío ocasiona enormes dilaciones en la finalización del proceso y absurdos conflictos entre el órgano supremo y los tribunales de instancia que debían decidir de nuevo. No tiene sentido que, luego de un proceso de dos instancias, el recurso de casación extraordinario anule integralmente el fallo por un defecto de construcción y un juez de instancia (reenvío) adquiera por tal efecto pleno conocimiento para el ejercicio cabal de la jurisdicción, cuando la Sala de Casación Civil, al ser un órgano jurisdiccional de cúspide, podría casar total o parcialmente la decisión de la que se trate y dictar el nuevo fallo.

El reenvío podría dar lugar a una indebida interpretación de la doctrina y a un nuevo fallo que puede ser casado o anulado nuevamente. La etapa de reenvío carece de trascendencia en el proceso, pues ya las partes esgrimieron y ejercieron sus alegatos, pretensiones y excepciones o defensas; el material probatorio está limitado a las pruebas ya promovidas y evacuadas, incorporadas a los autos en las instancias previas respectivas que se cumplieron en el juicio antes de la sentencia de casación que anuló o casó la decisión de la alzada. El tribunal de reenvío debe limitarse a dictar una nueva sentencia, sin informes, promoción o evacuación de pruebas; las partes no intervienen ni formulan conclusiones, ni se permite ninguna otra actuación.

18) Exponga brevemente la razón histórico-política que determinó el nacimiento del recurso de casación

  • Instauración del Estado liberal burgués en la Francia revolucionaria: La casación nace por decreto general del 27 de noviembre (1 de diciembre de 1790) de la Asamblea Constituyente con la creación de un órgano llamado “Tribunal de Cassation”. El nuevo Estado surgido de la Revolución Francesa había sido estructurado con base en el principio de la división de los tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial).

Se entendía que el poder legislativo encarnaba la soberanía; por tanto, los líderes de esa revolución consideraban necesario evitar que el poder judicial —que para entonces era un poder venal controlado por la nobleza feudal y enemigo de la revolución— usurpara las funciones del legislativo mediante la interpretación distorsionada de la ley y la contravención de la ley sustancial, burlando la voluntad popular y afectando así el proceso revolucionario. En razón de todo eso, a los jueces les fue prohibida toda interpretación de la ley y pasaron a ser simplemente “la boca que pronuncia las palabras de la ley”. En caso de duda acerca del significado de la norma, el legítimo y único intérprete era el poder legislativo por medio del Tribunal de Cassation.

Es así como el antiguo “Conseil des Parties” de la época de la monarquía es instituido, durante la Revolución Francesa, como Tribunal de Cassation, funcionando como un apéndice del poder legislativo para despachar las consultas sobre el sentido y alcance de la ley que le eran formuladas. Su objetivo era evitar, en un principio, que los jueces violaran el texto expreso de la ley, es decir, que se colocaran en una posición de rebeldía aplicando una ley derogada o dejando de aplicar una ley vigente. Esto se lograba casando (anulando) las sentencias que contrariaran la ley, realizando únicamente la actividad rescindente (la de anular o destruir la sentencia).

El Tribunal de Cassation devolvía lo actuado a un juez análogo, en el caso de que ya se hubiese dictado la decisión, para que fuera este quien dictara nuevamente la sentencia; es decir, para que realizara la actividad rescisoria (reconstruyera la sentencia), respetando siempre el sentido auténtico de la ley. Esta era una función eminentemente política, casando sin motivar las sentencias que contuvieran una violación expresa de la ley.

Era posible que la nueva sentencia volviera a ser llevada al Tribunal de Cassation para que fuera casada otra vez, en caso de haberse dictado de nuevo la sentencia con el mismo contenido. Solo la tercera vez que se formulaba la consulta, el caso ya no era llevado al tribunal, sino directamente a la Asamblea Nacional, que emitía un décret déclaratoire dando o quitando la razón al Tribunal de Cassation.

19) Explique en qué momento de su evolución la casación se convirtió en un verdadero recurso

Una vez consolidado el Estado liberal burgués en Francia, aunque inexplicablemente se mantuvo el reenvío (es decir, una vez casada la sentencia por la Cour de Cassation, esta se remitía al juez análogo al que profirió la sentencia para que realizara la actividad rescisoria), se estableció una regla clave: en el caso de que el juez se negara a aplicar la jurisprudencia de la Corte y su sentencia fuere casada nuevamente por los mismos motivos, conocía la Corte en pleno y esta nueva doctrina era vinculante. Es en este punto donde adquiere verdaderamente el carácter de recurso judicial.

20) Explique el origen histórico de la casación sin reenvío

Una vez consolidado el Estado liberal burgués en Francia con la Cour de Cassation, se determinó que si el juez al que se le remitía la causa para la actividad rescisoria se negaba a aplicar la jurisprudencia de la Corte y su sentencia era casada nuevamente por los mismos motivos, la decisión de la Corte en pleno resultaba vinculante.

En Venezuela, la casación sin reenvío nace por la Ley del Recurso de Casación del 7 de mayo de 1881, la cual estableció en su Artículo 15: “Declarado con lugar el recurso, por ser la sentencia definitiva o interlocutoria contraria a la Ley expresa, la Corte decidirá en el mismo fallo sobre el punto discutido…”.

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